Hombre

Un día imaginé cómo era la vida del Hombre que no ama. Pensé en el amor y en cómo podría aprovechar el tiempo. Pero al final me aburrí y terminé masturbándome.

Y luego fui a dar un paseo a donde me salió de los huevos, que no me apetecía seguir a nadie. Miré a las mujeres por la calle y pensé en amarlas a todas, y también pensé en algunas con las que follaría. Me emborraché y la vida volvió a decepcionarme pero, como siempre, le di otra oportunidad. Son cosas nuestras.

No le importa a la vida lo que yo piense de ella, ni si me voy con otras.


A veces, incluso, ni pienso, ni siento, ni padezco.
Y me gustaría ser sólo viento
que levante tu pelo,
tu falda, tu manta, tu casa,
tu cerebro.

3 comentarios:

  1. Ácido, áspero. Las palabras me esquivan.
    Un placer leerte, aunque echo de menos los directos ;)

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  2. Una vez más: perfecto, por lo menos todo lo perfecto que puede ser el hombre. Son cosas nuestras.

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