¿De estas ganas de nada, de esta desgana, qué te crees que he aprendido? Adivina, nada. Cuantas más personas había, me sentía más solo. Pero loco, lo que se dice loco... No sé.
¿Tú quién eres? Yo, que conste, ni idea. Tus abrazos eran sólo un abrigo gastado, eso no abriga una mierda. Tus besos eran copos de nieve suaves, y eso mete un frío de la ostia. Tu culo, un banco de piedra, tus tetas... ¡Ay, esas tetas! Eran relleno de folios arrugados de poemillas de poetas de mierda. Eras todo mentira y yo con frío y un ramo de preguntas sin respuesta.
Estoy hasta los cojones de que me pidas fuego, me des un beso como un gargajo, y que mañana me lo devuelvas, ¿dónde está ese puto día, que tú sepas?
Tengo ganas de fumar y de que me den candela, que yo no tengo fuego, solo piedra para romperla en la cabeza del primero que me diga que qué horas son estas. De follar, supongo que será más lo que follaremos de lo que hemos follado, que yo aquí veo mucho bajarse los pantalones y poco polvo: después de tanto maquillaje, tanto condimento, tanta historia, y al final el plato ha quedao mal aliñado.
Me cago. Me callo, quiero decir... o que me caigo, no lo sé, me he tomado una infusión de nosequé y no sé lo que hago, pero no veas lo bien que me ha sentado. Otro vaso, otro trago. Joder, qué bien me está sentando. Qué bien, o no, he olvidado qué es bueno y qué malo.
Amor propio, ninguno, apenas me la machaco; pero hay un mono con la cara pegada a la ventana que me dice que lo haga, que qué hago, que si pasa algo. "Aquí no pasa nada", le digo, pero el mico de él no se lo cree.
Y vuelvo a morirme durante un momento, olvido la muerte y se aleja, me seguirá de cerca, dice, "¡que te jodan!", le digo, pero no suelta prenda; pero me la suda no verla desnuda, ya nada me tienta, es sólo una Idea: fue un error de medida, no utilizábamos la palabra correcta.
¡Como si fuera lo mismo la lluvia que escribo que una figura de cabeza gacha, brazos caídos y palmas hacia arriba, abiertas, fundiéndose en el agua fría que un enero frío le ofrezca! ¡Como si lo viera!
Si al menos hicieras algo que no fuese lo que de ti se espera... Si no fueras tan Ella, tan sin presencia, tan Idea... Se acabó, hay luna y, si te la comes, no llena. Se acabó, he venido a borrarte con una piedra, pero estoy hecho polvo y ¡qué coño! Si tienes que esperar, espera.
-Amor, no me mates, mañana vengo.- dijo.
-Amor, que te mueras.-
Ácido sin igual...
ResponderEliminar...como un limóoooon
EliminarQuizás aunque hubiera muchas personas no se encontrara entre ellas "la persona" o quizás esas personas ni siquiera fueran personas... y las ideas ¡ay las ideas! siempre usurpando la realidad, qué putas más desconsideradas.
ResponderEliminarY sí, ácido el texto y ácido el amor, ¡que corroe hasta el seso!
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